Cuando heredo una web hecha por otra persona, casi siempre me encuentro lo mismo: nadie tiene todos los accesos, los plugins llevan años sin actualizarse y no hay ninguna copia de seguridad reciente. No es mala suerte. Es lo que pasa cuando una web se entrega y nadie se ocupa de ella después.
Llevo desde 2008 dedicándome al diseño web en Barcelona, y buena parte de los proyectos que me llegan no empiezan de cero. Empiezan con un mensaje del tipo: “nuestro diseñador ya no está, ¿puedes echarle un vistazo?”.
Y claro que le echo un vistazo. Pero antes de tocar nada, te cuento lo que suelo encontrar. Por si te reconoces.
Lo que me encuentro casi siempre al heredar una web
1. Nadie sabe dónde están los accesos
El dominio a nombre del antiguo diseñador. El hosting pagado con su tarjeta. La contraseña de WordPress en un correo de 2019 que nadie encuentra. Es, de lejos, el problema más habitual. Y el más peligroso, porque tu web es tuya… pero sin accesos, en la práctica, no lo es.
2. Plugins y WordPress sin actualizar desde hace años
Hace poco heredé la web de una empresa del sector industrial con plugins que no se actualizaban desde hacía años. Funcionaba, sí. Pero una web desactualizada es una puerta abierta: la gran mayoría de agujeros de seguridad de WordPress están en los plugins, no en el propio WordPress.
3. Ni rastro de copias de seguridad
O peor: copias guardadas en el mismo servidor que la web. Si el servidor cae, caen las dos. Una copia que no está fuera del hosting no es una copia, es un espejismo.
4. Plantillas y maquetadores que nadie sabe tocar
Temas premium sin licencia (y, por tanto, sin actualizaciones), dos maquetadores instalados a la vez, cambios hechos directamente en el tema principal que desaparecen al actualizar… El resultado es una web que el cliente no puede editar sin miedo a romper algo. Si te pica la curiosidad, aquí explico cómo saber qué tema WordPress usa una web.
5. Plugins para todo (y muchos sin usar)
Un plugin para el formulario, otro para el slider que ya no existe, tres de SEO desactivados… Cada plugin sobrante ralentiza la web y suma un riesgo más.
6. Formularios que no llegan a ninguna parte
Este me duele especialmente. Webs con un formulario de contacto precioso que envía los mensajes a un correo que ya no existe. ¿Cuántos clientes potenciales se habrán perdido por el camino? Nunca lo sabremos.
7. El SEO, en el olvido
Sin títulos ni descripciones, sin sitemap, sin Search Console, imágenes de 5 MB… Una web bonita que Google no entiende es como una tienda preciosa en una calle sin salida.
Avisos legales con datos antiguos, políticas de privacidad copiadas de otra web y banners de cookies que no cumplen la normativa actual. Nadie los mira… hasta que alguien los mira.
¿Por qué pasa esto?
Quiero ser justa: casi nunca es culpa de un mal profesional. Lo habitual es que la web se hiciera, se entregara y ahí acabara la relación. Nadie habló de mantenimiento, el cliente pensó que una web es como un cartel (se pone y ya está) y el diseñador pasó al siguiente proyecto.
Otras veces el diseñador era un familiar, un amigo o “un chico que sabía de ordenadores”. Y un día dejó de contestar. (Del silencio profesional ya hablé largo y tendido.)
Una web WordPress no es un producto terminado. Es más parecida a un coche: si nadie le pasa la revisión, sigue funcionando… hasta que deja de hacerlo.
Lo primero que hago cuando heredo una web WordPress
Cuando un cliente me pide ayuda con una web que no he hecho yo, sigo siempre el mismo orden. Primero asegurar, luego arreglar y, solo al final, mejorar.
- Recuperar todos los accesos (dominio, hosting, WordPress, correo, Google) y dejarlos a nombre del cliente. Siempre del cliente, nunca míos.
- Hacer una copia de seguridad completa fuera del servidor, antes de tocar una sola coma.
- Revisar el estado de la web: versión de WordPress y PHP, plugins, tema, licencias, errores y velocidad.
- Actualizar con cabeza, primero en una copia de pruebas cuando la web es delicada. Actualizarlo todo de golpe en directo es la forma más rápida de convertir un problema en dos.
- Limpiar: fuera plugins sin uso, usuarios antiguos y contenido basura.
- Comprobar lo que da dinero: formularios, reservas, tienda, llamadas. Que funcione lo que tiene que funcionar.
- Revisar el SEO básico y conectar Search Console y Analytics.
Es el trabajo menos vistoso del mundo. Y probablemente el más importante. Es justo lo que hago como especialista en WordPress: que tu web sea segura y esté al día antes de pensar en cualquier otra cosa. Si ya has decidido cambiar de proveedor, aquí tienes cómo cambiar de diseñador WordPress sin perder tu web.
¿Arreglar o rehacer la web?
Es la pregunta del millón, y la respuesta honesta es: depende. Pero hay señales bastante claras.
| Mejor arreglar | Mejor rehacer |
| La estructura y el diseño te siguen sirviendo | La web no se adapta bien al móvil |
| El problema es de mantenimiento: accesos, actualizaciones, copias | El tema está abandonado o sin licencia y no se puede actualizar |
| Puedes editar los contenidos sin miedo | Cada cambio pequeño requiere a un técnico |
| Carga en un tiempo razonable | Es tan lenta que ni optimizando mejora |
| Solo hay que poner orden en plugins y SEO | Tu negocio ha cambiado y la web ya no lo explica |
A veces, arreglar sale más caro que empezar de nuevo. Y otras, lo que el cliente cree que es “hacer una web nueva” se soluciona con una buena puesta a punto. Por eso, antes de presupuestar un nuevo proyecto de diseño web en Barcelona, prefiero revisar lo que ya existe. Mi trabajo no es venderte una web: es que tengas la que necesitas.
Y si toca rehacerla, el diseño WordPress que hago desde Barcelona parte de una idea muy simple: que la web nueva no vuelva a ser una herencia complicada para nadie. Accesos a tu nombre, plugins justos y una web que tú puedas editar.
Preguntas frecuentes
Como mínimo, acceso al dominio, al hosting y al administrador de WordPress. Si no los tienes, el primer paso es recuperarlos, y se puede hacer aunque el diseñador anterior no conteste.
Puede serlo si se hace sin copia de seguridad y de golpe. Hecho con orden, es mucho más peligroso no actualizarla.
No. Muchas webs solo necesitan una buena puesta a punto. La decisión se toma después de revisarla, no antes.
Sí, y es una parte importante de mi trabajo de diseño web en Barcelona y en el resto de España. También hago mantenimiento sin permanencia.
Si te has reconocido en más de dos puntos de esta lista, no te agobies: tiene solución, y suele ser más sencilla de lo que parece. Lo importante es no esperar a que la web deje de funcionar para mirarla.
¿Heredaste una web y no sabes por dónde empezar? ¿Hablamos?

