En la primera reunión con un cliente pregunto mucho más de lo que explico: a qué se dedica, qué quiere conseguir, qué ha probado antes, de cuánto tiempo dispone y cómo sabremos que funciona. Sin esas respuestas, cualquier presupuesto de marketing digital es un tiro al aire.
Hay quien llega esperando que le venda algo. Y se encuentra con una especie de entrevista. ¿Por qué? Porque desde 2008 he aprendido que los proyectos que salen mal casi nunca fallan en la ejecución. Fallan en esa primera conversación, cuando nadie preguntó lo importante.
Así que aquí van mis preguntas. Sin trampa ni cartón.
Las preguntas que hago en la primera reunión
1. ¿A qué te dedicas y qué te hace diferente?
Parece obvia, pero no lo es. Me interesa cómo lo cuentas tú, con tus palabras. Si a ti te cuesta explicar qué te diferencia, a tus clientes les costará todavía más entenderlo. Y eso ya me dice por dónde empezar.
2. ¿Quién es tu cliente?
“Todo el mundo” no vale. Quiero saber quién te compra de verdad, dónde está y cómo te encuentra hoy. No es lo mismo un restaurante del centro de Barcelona que vive del turismo que una ingeniería que vende a otras empresas.
3. ¿Qué quieres conseguir?
Y aquí insisto hasta que salga algo concreto. “Tener más presencia” no es un objetivo. “Recibir más reservas entre semana” o “que las empresas del sector nos encuentren en Google”, sí.
4. ¿Qué has probado antes y qué pasó?
Otra agencia, un sobrino, campañas que no funcionaron… Todo cuenta. Lo que no funcionó me da tanta información como lo que sí.
5. ¿Qué tienes ya?
Web, redes, fotos, accesos, logotipo, textos. Y, sobre todo: ¿quién tiene las contraseñas? Te sorprendería cuántas veces la respuesta es “no lo sé”. Es lo primero que me encuentro cuando toca heredar una web hecha por otro.
6. ¿Quién va a ser mi interlocutor y cuánto tiempo tiene?
El marketing digital necesita a alguien al otro lado: que responda, que aporte información, que mande fotos. Si nadie va a tener tiempo, mejor saberlo desde el principio y plantear el trabajo de otra manera.
7. ¿Has hecho campañas de pago? ¿Cuánto invertiste y cómo fue?
Esta solo la hago si ya has invertido en Google Ads o en anuncios en redes. Saber cuánto se invirtió y qué se consiguió me dice mucho de lo que funcionó, de lo que no y de lo que se puede mejorar.
Lo que no te voy a preguntar nunca es cuánto estás dispuesto a gastar. Esa pregunta, en una primera reunión, suena a una sola cosa: a que alguien quiere averiguar cuál es el máximo que te puede cobrar. Yo prefiero entender qué necesitas y proponerte lo que tiene sentido.
8. ¿Para cuándo lo necesitas?
Hay plazos realistas y plazos que no lo son. El SEO no da resultados en dos semanas, y una web no se hace bien en tres días. Mejor decirlo en la primera reunión que en la quinta.
9. ¿Cómo sabremos que está funcionando?
La pregunta que cierra el círculo. Acordar desde el principio qué vamos a medir evita muchos malentendidos dentro de seis meses.
Las dos preguntas que más sorprenden
¿Por qué ahora?
Algo ha pasado para que me escribas justo este mes: han bajado las ventas, abres un local nuevo, la competencia se ha puesto las pilas, tu diseñador ya no contesta… Esa razón suele ser el verdadero objetivo del proyecto, aunque no aparezca en ningún briefing.
¿Por qué yo?
No lo pregunto por vanidad. Si me has elegido porque buscabas algo barato, porque te han hablado de mi trabajo en redes o porque querías trato directo y no una agencia, son expectativas muy distintas. Y prefiero conocerlas antes de empezar.
Lo que te cuento yo en esa reunión
Una primera reunión es una conversación de ida y vuelta. Si yo te pregunto tanto, lo justo es que tú también sepas cómo trabajo:
- Que soy freelance y trabajo con varios clientes a la vez. Tendrás trato directo conmigo, pero no dedicación exclusiva.
- Que trabajo sin permanencia. Si seguimos juntos, que sea porque funciona.
- Lo que sí hago: redes sociales, SEO, SEM, diseño web y WordPress, contenidos.
- Lo que no hago: comprar seguidores, monitorizar redes las 24 horas, edición profesional de vídeo o gestión de influencers. Si lo necesitas, te lo digo y, si puedo, te recomiendo a alguien.
Y, sobre todo, te digo si creo que puedo ayudarte. A veces la respuesta honesta es que no, o que todavía no es el momento. Un “no” a tiempo ahorra mucho dinero y muchos disgustos. A los dos.
Cómo preparar la primera reunión de marketing digital
No hace falta que llegues con un dossier. Pero si traes esto pensado, la reunión rinde el doble (y el presupuesto se ajusta mucho mejor a lo que necesitas):
- Una frase que explique a qué te dedicas y qué te diferencia
- Quién es tu cliente habitual y cómo te encuentra hoy
- Un objetivo concreto para los próximos meses
- Lo que has probado antes y qué resultados dio
- La lista de accesos que tienes (y los que no)
- Quién de tu equipo será el contacto y cuánto tiempo puede dedicar
- Si has hecho campañas de pago: cuánto invertiste y qué resultados tuviste
- Una fecha límite, si la hay
Un consejo extra: si después de la reunión recibes un presupuesto y no te encaja, dilo. Aunque sea con un “no, gracias”. Ya escribí sobre lo que cuesta un silencio y, de verdad, se agradece muchísimo.
Preguntas frecuentes
No. Te preguntaré por lo que quieres conseguir y, si has hecho publicidad de pago, por lo que invertiste y cómo fue. Con eso te preparo una propuesta ajustada a lo que necesitas, no a lo que podrías llegar a pagar.
Te envío una propuesta con lo que hemos hablado. Cuando tiene sentido, incluyo una alternativa más ajustada para que puedas elegir.
No. Trabajo sobre todo con pymes y autónomos de Barcelona y Cataluña, pero también con clientes del resto de España. La reunión puede ser presencial u online.
La primera reunión no es un trámite. Es el momento en el que se decide si un proyecto va a salir bien. Por eso pregunto tanto.
¿Tienes un proyecto en mente y quieres que te haga estas preguntas? ¿Hablamos?

