Redes sociales y elecciones del 29-N

Redes sociales y elecciones del 29-N: lo que una community manager ve venir

El 29 de noviembre votamos en unas elecciones generales anticipadas, convocadas el 5 de octubre. Y serán, probablemente, las elecciones en las que más se note el peso de las redes sociales en España. No porque las redes decidan el voto por sí solas, sino porque se han convertido en el lugar donde se vive la actualidad. Y esta actualidad ha venido marcada por una tragedia.

No voy a decirte a quién votar ni a analizar programas: no es mi terreno, y este blog no es el sitio. Lo que sí puedo hacer, después de muchos años trabajando en redes sociales, es contarte qué está pasando en ellas, con datos, y qué deberíamos tener en cuenta en las próximas semanas. Como ciudadanos y como profesionales.

Los datos: así nos informamos hoy

Antes de hablar de influencia, conviene saber de qué hablamos. Estos son algunos datos del Digital News Report España 2026, el estudio de referencia sobre consumo de noticias, que elaboran el Instituto Reuters y la Universidad de Navarra:

  • El 42 % de los españoles llega a las noticias a través de redes sociales, y para el 24 % son su principal fuente de información. La televisión sigue por delante, con un 41 %.
  • Solo el 19 % confía en las noticias que ve en redes, y la mitad desconfía.
  • El 74 % está preocupado por no saber distinguir lo verdadero de lo falso en internet. Es el máximo histórico: 12 puntos más que en 2022.
  • El 8 % ya usa la inteligencia artificial para informarse, y entre los jóvenes de 18 a 24 años la cifra sube al 14 %.

Y estas son las redes que más usamos para informarnos cada semana:

RedUso semanal para noticias
Instagram32 %
Facebook31 %
WhatsApp29 %
YouTube19 %
X16 %
TikTok16 %

Fíjate en una paradoja: nos informamos mucho en redes, pero confiamos muy poco en lo que vemos en ellas. Ese hueco entre uso y confianza es justo el terreno donde crece la desinformación. Y fíjate también en WhatsApp: una de cada tres personas se informa por una aplicación de mensajería privada, donde nadie puede verificar lo que circula. Ya hablé de esto al preguntarme si Telegram es una red social.

La tragedia de Urda y la conversación en redes

El 28 de octubre, un AVE alcanzó por detrás a un tren de Iryo en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, entre Urda y Los Yébenes (Toledo). Murieron decenas de personas. Era el segundo gran accidente ferroviario del año, tras el de Adamuz en enero, y llegó a un mes de las elecciones.

Lo que vino después en redes fue, por desgracia, previsible. Maldita.es ha recopilado más de una docena de bulos y desinformaciones en apenas una semana:

  • Imágenes recicladas: fotos del accidente de Adamuz o de otro tren incendiado días antes, presentadas como si fueran de Urda.
  • Teorías de sabotaje y ciberataque, sin ninguna prueba, con supuestas “fuentes de inteligencia” que nadie identifica. La investigación de las causas sigue abierta.
  • Conspiraciones internacionales, con imágenes manipuladas con IA y vídeos sacados de contexto.
  • Textos falsos atribuidos a periodistas conocidos, que ellos mismos han tenido que desmentir.
  • Hasta una teoría de “atentado ritual” que vinculaba el accidente con los días que faltaban para las elecciones, con unas 200.000 visualizaciones.

Según Maldita.es, la mayor parte circuló por X, aunque también por YouTube e Instagram.

Y mientras tanto, la batalla política tampoco se detuvo. Según Euronews, los principales partidos suspendieron sus actos de precampaña (Vox fue la excepción), pero el debate sobre las responsabilidades siguió, en los medios y, sobre todo, en las redes.

Yo lo he vivido en mi propio timeline, como imagino que tú también. En los días posteriores se leyeron auténticas barbaridades. Y he hablado con bastantes personas que me dicen que lo que leyeron en redes esos días les ha hecho replantearse su voto. Algunas, incluso, que no pensaban votar y ahora sí lo harán. No es un dato, es una observación. Pero dice mucho.

¿Cambian el voto las redes? Lo que sabemos (y lo que no)

Aquí conviene ser honesta, porque es fácil exagerar.

Lo que sabemos: las encuestas publicadas después del 28 de octubre detectan un movimiento en la intención de voto. El presidente de GAD3, Narciso Michavila, habló de un “cambio abrupto de voto” desde el día del accidente, y otros sondeos publicados en los días siguientes apuntan en la misma dirección. Lo que nadie ha medido todavía es qué parte de ese cambio se debe al accidente en sí, a su gestión política, a la cobertura de los medios o a lo que se ha leído en redes.

Lo que dice la investigación: el estudio más ambicioso sobre redes y elecciones se hizo en Estados Unidos en 2020, con la colaboración de Meta y equipos académicos independientes, y se publicó en 2023 en Science y Nature. Su conclusión sorprendió a muchos: el algoritmo cambia muchísimo lo que vemos, pero modificarlo durante unos meses no alteró de forma apreciable las actitudes políticas de la gente. Es decir, las redes no suelen convertir a nadie de la noche a la mañana.

Lo que creo, desde mi experiencia: las redes no cambian el voto como un interruptor, pero sí actúan como un amplificador. Amplifican la emoción del momento, el enfado, la indignación. Y en una campaña corta, marcada por una tragedia, eso puede pesar más que en una campaña normal. Sobre todo en dos grupos:

  • Los indecisos, que buscan señales para decidirse y las encuentran en lo que comparte su entorno.
  • Los que pensaban abstenerse, a los que una emoción fuerte, sea en un sentido o en otro, puede movilizar.

Y hay un efecto del que se habla menos: el efecto rebote. Lo que algunos publican con la intención de convencer puede acabar movilizando justo a quienes piensan lo contrario. Las barbaridades también tienen consecuencias.

Mientras tanto, en Estados Unidos

Este martes, 3 de noviembre, Estados Unidos celebró sus elecciones de medio mandato. Y lo que ha pasado en sus redes es un buen anticipo de lo que podemos ver aquí:

  • Bulos a escala industrial. La empresa de verificación NewsGuard ha contabilizado 43 afirmaciones falsas sobre estas elecciones, con 511 apariciones confirmadas en 12 plataformas. Casi la mitad (20) tienen que ver con un supuesto fraude electoral.
  • X, en el centro. El 62 % de esas apariciones se produjo en X, y más de la mitad de los bulos (24 de 43) nació en una publicación en esa red.
  • Falsos medios locales. NewsGuard cuenta ya 1.199 webs que se hacen pasar por periódicos locales independientes, pero que en realidad están financiadas por grupos partidistas.
  • La IA entra en los anuncios electorales. Según el Wesleyan Media Project, citado por Al Jazeera, los candidatos y sus aliados han invertido más de 80 millones de dólares en más de 164 anuncios creados con inteligencia artificial. No hay una ley federal que los regule, aunque 31 estados exigen ya que se etiqueten.

La lección para nosotros es clara: la IA ha abaratado muchísimo la fabricación de contenido falso, y lo que allí se ha visto a gran escala llega aquí con poco retraso.

Qué vigilar en redes hasta el 29-N

De hecho, ya está llegando. En las primeras semanas de campaña, Maldita.es ha detectado dos fenómenos que se repetirán:

  • Vídeos hechos con IA que refuerzan la idea de un “pucherazo” en el voto por correo: carteros que destruyen votos, empleados que los cambian… Se difunden por Instagram, Facebook, TikTok y X, y ya han saltado a WhatsApp. A veces se presentan como sátira, pero alimentan la desconfianza en el proceso.
  • Encuestas falsas en TikTok que dan la victoria a un partido con datos antiguos presentados como actuales, gráficos generados con IA o estudios que nunca existieron.

Como ves, la desinformación no tiene un solo color. Por eso, mi consejo es el mismo para todo el mundo. Antes de compartir:

  1. Mira la fecha. Muchas imágenes “de hoy” son de hace meses.
  2. Busca la fuente. Una encuesta sin empresa, fecha ni muestra no es una encuesta.
  3. Desconfía de lo que te indigna demasiado. Es exactamente lo que buscan los bulos: que compartas antes de pensar.
  4. Ojo con los vídeos perfectos. La IA ya genera escenas muy creíbles. Si algo parece demasiado escandaloso para ser real, probablemente no lo sea.
  5. Consulta a los verificadores, como Maldita.es, Newtral o EFE Verifica, antes de reenviar.
  6. Y recuerda: en España está prohibido publicar encuestas en los cinco días anteriores a la votación. Cualquier “sondeo” que te llegue esos días por WhatsApp merece el doble de desconfianza.

Y si gestionas las redes de una marca

Unas elecciones, y más en un clima tan tenso, también afectan a las marcas. Mi recomendación para estas semanas:

  • Revisa la programación. Un post desenfadado publicado justo después de una mala noticia puede parecer insensible.
  • No te subas a debates políticos si tu marca no tiene nada que aportar. La neutralidad también es una decisión de comunicación.
  • Modera los comentarios con criterio. Tus perfiles pueden convertirse en un campo de batalla ajeno a tu negocio.
  • Ten preparado un plan de crisis. En campaña, cualquier polémica se amplifica el doble.

Una reflexión para terminar

Llevo desde 2008 trabajando en redes sociales y he visto muchas campañas electorales pasar por ellas. Pero pocas veces he visto un clima como este: una tragedia reciente, una campaña corta, la inteligencia artificial al alcance de cualquiera y unos ciudadanos que, según los datos, se informan en redes pero desconfían de lo que leen en ellas.

Las redes no van a decidir estas elecciones. Las decidiremos las personas que votemos. Pero sí van a influir en el clima con el que lleguemos a las urnas. Y ese clima lo construimos entre todos, con cada cosa que compartimos (y con cada cosa que decidimos no compartir).

Te confieso algo: mi voto lo tengo decidido desde hace tiempo, antes de Adamuz y antes de Urda. Y no ha cambiado por nada de lo que he leído estas semanas. Quizá sea deformación profesional: cuando pasas el día en las redes, aprendes a no creerte todo lo que pasa por ellas. Y ojalá no hubiera hecho falta una tragedia para que habláramos de todo esto.

Así que, en estas tres semanas, un consejo de alguien que vive en las redes: antes de reenviar, respira. Y el 29 de noviembre, decidas lo que decidas, vota informado.

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